9 de junio de 2010
8-J: más de mil personas convocadas por USO se concentran ante el Ministerio de Economía y Hacienda
Más de mil personas se han concentrado esta mañana en Madrid frente al Ministerio de Economía y Hacienda convocados por USO, en el día de la huelga en las Administraciones Públicas, para protestar contra las medidas adoptadas por el Gobierno de Zapatero, que suponen la primera parte de un flagrante ataque a los derechos del pueblo trabajador.
En la concentración, a la que se han sumado otros sindicatos independientes declarantes del Manifiesto Conjunto cuyo lema: “Empleados públicos y pensionistas, ni culpables ni pagadores” se haber coreado con tambores, cacerolas y silbatos consignas como “ni el euro, ni el dólar, lo importante somos las personas”, en clara alusión al giro antisocial de las políticas del Gobierno.
En un ambiente festivo, y ante las puertas del Ministerio de Elena Salgado, los asistentes, en medio de una sonora pitada, gritaban también “Zapatero dimisión” o “Zapatraco”. Luis Deleito, Secretario General de FEP-USO manifestó que “existen motivos más que sobrados para una huelga general”.
Posteriormente, los manifestantes se han trasladado a la Sede de Instituciones Penitenciarias y a los Ministerios de Educación y de Interior, para acompañar a los trabajadores y trabajadoras que secundaban la jornada de protesta ante dichos organismos. El mensaje que desde USO se ha transmitido al Gobierno es que debe corregir el error cometido en el decreto “antdeficit”, para que funcionarios, pensionistas y dependientes no paguemos un ajuste del que no somos responsables.
El seguimiento de la huelga en el conjunto del país es desigual según el color con el que se mire. Así, los Sindicatos “mayoritarios” hablan de una participación media de un 70 %, mientras la Secretaria de Estado de la Función Pública, Consuelo Rumí, ha declarado en las diversas comparecencias que ha hecho ante los medios de comunicación a lo largo de la jornada que el seguimiento fue tan solo del 10,99 %-
En toda España USO ha organizado diversas concentraciones-caceroladas ante los centros de trabajo, y han sido secundadas mayoritariamente por los trabajadores y trabajadoras, pese a los decretos mínimos abusivos que se fijaron en determinados servicios, en especial, en la Sanidad Pública, dónde curiosamente, se fijaron unos servicios mínimos superiores a los de cualquier día festivo.
En la concentración, a la que se han sumado otros sindicatos independientes declarantes del Manifiesto Conjunto cuyo lema: “Empleados públicos y pensionistas, ni culpables ni pagadores” se haber coreado con tambores, cacerolas y silbatos consignas como “ni el euro, ni el dólar, lo importante somos las personas”, en clara alusión al giro antisocial de las políticas del Gobierno.
En un ambiente festivo, y ante las puertas del Ministerio de Elena Salgado, los asistentes, en medio de una sonora pitada, gritaban también “Zapatero dimisión” o “Zapatraco”. Luis Deleito, Secretario General de FEP-USO manifestó que “existen motivos más que sobrados para una huelga general”.
Posteriormente, los manifestantes se han trasladado a la Sede de Instituciones Penitenciarias y a los Ministerios de Educación y de Interior, para acompañar a los trabajadores y trabajadoras que secundaban la jornada de protesta ante dichos organismos. El mensaje que desde USO se ha transmitido al Gobierno es que debe corregir el error cometido en el decreto “antdeficit”, para que funcionarios, pensionistas y dependientes no paguemos un ajuste del que no somos responsables.
El seguimiento de la huelga en el conjunto del país es desigual según el color con el que se mire. Así, los Sindicatos “mayoritarios” hablan de una participación media de un 70 %, mientras la Secretaria de Estado de la Función Pública, Consuelo Rumí, ha declarado en las diversas comparecencias que ha hecho ante los medios de comunicación a lo largo de la jornada que el seguimiento fue tan solo del 10,99 %-
En toda España USO ha organizado diversas concentraciones-caceroladas ante los centros de trabajo, y han sido secundadas mayoritariamente por los trabajadores y trabajadoras, pese a los decretos mínimos abusivos que se fijaron en determinados servicios, en especial, en la Sanidad Pública, dónde curiosamente, se fijaron unos servicios mínimos superiores a los de cualquier día festivo.

